(BPT) - Descubrir que tiene una enfermedad crónica es difícil, pero puede ser especialmente traumático cuando esto sucede lejos de casa. Eso es exactamente lo que le pasó a Gretchen cuando tenía 23 años, durante lo que se suponía que iba a ser un viaje internacional soñado.
Un viaje en crucero por el Mediterráneo cambió inesperadamente cuando Gretchen se enfermó de gravedad de repente, con pérdida de apetito y deshidratación. Pensó que podría tener alguna enfermedad o infección leve relacionada con el viaje y fue al médico del crucero para que la atendiera. Tras realizar una serie de pruebas, el diagnóstico del médico fue sorpresivo. Gretchen tenía diabetes tipo 1 (DT1) y, en ese momento, estaba sufriendo una cetoacidosis diabética (CAD), una condición potencialmente mortal que se produce en personas con diabetes cuando los niveles de cetonas son demasiado elevados. En el caso de personas con diabetes, las cetonas alcanzan niveles peligrosamente altos cuando su cuerpo no es capaz de utilizar la glucosa como combustible debido a la falta de insulina; por lo tanto, el cuerpo descompone la grasa demasiado rápido, produciendo al mismo tiempo cetonas en el torrente sanguíneo.1 Un episodio de cetoacidosis diabética (CAD), como el que sufrió Gretchen, es la forma en que varias personas descubren que padecen DT1, lo que representa entre el 20% y el 40% de los casos de CAD.1
Los síntomas ambiguos de la cetoacidosis diabética pueden retrasar el tratamiento
En el caso de las personas con diabetes que utilizan insulina, unos niveles elevados o altos de cetonas pueden provocar una cetoacidosis diabética (CAD), una condición grave que se encuentra en aumento.1 Un estudio reveló que, entre 2017 y 2024, la prevalencia de la CAD en personas con diabetes tipo 1 aumentó aproximadamente un 24%,2 pasando de 50 a 62 casos por cada 1,000 personas.2 La CAD es especialmente peligrosa porque, en casos graves, puede conducir a un estado de coma o al fallecimiento.1 Lamentablemente, varios pacientes no la detectan a tiempo, ya que confunden sus síntomas con los de otras enfermedades más comunes, como la gripe, la deshidratación o la intoxicación alimentaria.4,5,6
Según Eden Miller, doctora en osteopatía, médica de familia y diabetóloga, hay razones claras que explican esta tendencia alarmante. "Parte del problema radica en lo difícil que puede ser la distinción de los síntomas de la cetoacidosis diabética de otras afecciones médicas menos graves y más comunes", afirmó la Dra. Miller. "La otra cuestión es la infrautilización de los métodos de control de las cetonas. Aunque ha avanzado el control de la glucosa, las cetonas y la glucosa no siempre aumentan al mismo tiempo, y las herramientas de control actuales no ofrecen una visibilización continua del aumento de las cetonas. En conjunto, estos problemas pueden retrasar un tratamiento fundamental."
Esta tendencia pone de manifiesto una clara brecha para las personas con diabetes. En lugar de que los pacientes se sientan informados de los conocimientos que necesitan para actuar de forma proactiva y estar preparados, terminan experimentando una actitud reactiva.
"Es importante aumentar la concientización sobre la cetoacidosis diabética y ayudar a las personas a comprender qué deben hacer cuando los niveles de cetonas aumentan, para contribuir a reducir el riesgo de cetoacidosis diabética", afirmó Miller.
Cómo recibir tratamiento y desarrollar confianza
Aunque al principio se sintió abrumada por el diagnóstico, una vez que regresó a los EE. UU., Gretchen visitó a un endocrinólogo que le presentó herramientas modernas para controlar la diabetes, como el sensor FreeStyle Libre 3 Plus de Abbott, que mide continuamente los niveles de glucosa, y la ayudó a dar los primeros pasos de la vida con diabetes. Mientras aprendía los conceptos básicos para vivir con diabetes, Gretchen también aprendió qué son las cetonas, la importancia de reconocer los síntomas de la cetoacidosis diabética y cómo actuar con rapidez ante un episodio de cetoacidosis diabética.

"Mi diagnóstico fue una llamada de atención, pero no una señal de detención. Controlar una enfermedad crónica como la diabetes no significa limitarse; solo implica una mejor organización. Al tomar las riendas de mi salud y tener un plan dinámico, recuperé mi pasión por viajar. Quiero que las personas sepan que vivir con enfermedades crónicas no debería impedirles hacer planes, reservar viajes y vivir la vida al máximo."
Consejos para no descuidar el control de la diabetes cuando viaja
La experiencia que vivió Gretchen durante sus vacaciones en Europa la inspiró a crear su propia guía de viaje para personas con diabetes, con el fin de ayudarse a sí misma y a otras personas con esta enfermedad a planificar de forma proactiva y controlar minuciosamente su estado, para que sus vacaciones salgan como las planearon. A continuación, le ofrecemos sus mejores consejos para viajar con seguridad y confianza si tiene diabetes.
No deje que el miedo a controlar la diabetes le impida conocer el mundo. Con estos consejos, podrá estar preparado para explorar nuevos horizontes de forma segura y con confianza.
Si usted o alguien que conoce tiene diabetes, consulte con un proveedor de atención médica para elaborar un plan dinámico para la cetoacidosis diabética (CAD), para poder estar seguro sabiendo qué hacer cuando los niveles de cetonas aumenten o no se sienta bien. Para obtener más información sobre la cetoacidosis diabética (CAD), visite RisingKetones.com.
Fuentes:
Las opiniones expresadas en este artículo no se deben utilizar para el diagnóstico o el tratamiento médico, ni como un sustituto del asesoramiento médico profesional. Los síntomas, las situaciones y las circunstancias individuales pueden variar.
Para residentes en EE. UU.: información importante sobre seguridad. Producto de venta exclusiva con receta médica. Para consultar la información importante sobre seguridad, visite FreeStyleLibre.us.